Guía

¿Con qué frecuencia fotografiar los lunares?

6 min

Fotografiar los lunares con regularidad es clave para detectar cambios a tiempo. Pero ¿con qué frecuencia deberías hacerlo? La respuesta depende de varios factores — sobre todo de tu nivel de riesgo individual.

Recomendación general: cada 3–6 meses

Para la mayoría de las personas, una sesión fotográfica cada 3 a 6 meses es un buen equilibrio. Es suficientemente frecuente para detectar la evolución de un lunar (el criterio "E" de la regla ABCDE), pero lo bastante espaciada para no convertirse en una carga.

J-Skin configura por defecto un recordatorio cada 6 meses desde la última foto. Puedes ajustarlo individualmente para cada lunar.

¿Cuándo fotografiar con más frecuencia?

Algunas personas deberían vigilar sus lunares más seguido — incluso cada 1–2 meses:

¿Cuándo es suficiente con menos frecuencia?

Si tienes piel más oscura, pocos lunares y sin antecedentes familiares de melanoma, una sesión cada 6–12 meses puede ser suficiente. Lo más importante es mantener una rutina constante — la regularidad es más importante que el intervalo exacto.

Cómo J-Skin te ayuda a mantener la constancia

Consejo: Fotografía los lunares con luz natural (sin flash), con un papel blanco junto a la piel. Esto garantiza colores consistentes en todas las fotos.

Qué buscar al comparar

En cada sesión, presta atención a:

  1. Cambio de tamaño — J-Skin mide automáticamente en milímetros
  2. Cambio de forma — ¿los bordes se han vuelto menos regulares?
  3. Cambio de color — ¿ha aparecido un nuevo tono? ¿Hay alguna zona que se aclara u oscurece?
  4. Nuevos síntomas — picor, sangrado, formación de costras
Incluso un pequeño cambio visible en las fotos — aunque no sea perceptible a simple vista — es motivo suficiente para mostrar el lunar a un dermatólogo.

Resumen

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